Parecía un día normal para Camilo, pero no será así, después de hoy nada será como antes. Camilo, era un joven de 16 años, tenía una vida muy normal para su edad. Quedaba con sus amigos para salir a teatros o a parques, pero a diferencia de sus amigos más cercanos él no tenía una novia o un "crush".
Un día, en la casa de uno de sus amigos, todos reunidos comenzaron a hablar de ese tema. El mejor amigo de Camilo, Nicolás, empezó con el tema de las chicas. Entre risas y sollozos le tocó a Camilo hablar de quién le gustaba. Él no pudo evitar la pena, pues al no sentir nada por nadie, creía que sus amigos lo tomarían como un personaje "afeminado". En eso irrumpió David, uno de los amigos, -Yo creo que a Camilo le gusta Lorena, siempre que ella pasa la actitud de Camilo cambia, y se torna un poco más despistada- Pero Nicolás también habló, -No, definitivamente a Camilo le gusta Daniela. Una vez en los pasillos los vi intercambiando palabras, y Camilo no dejaba de sonreír y tocarse la cabeza-. En ese momento Camilo se levantó y riendo suavemente les dijo a sus compañeros, -Es gracioso, pues no siento realmente atracción por ninguna de ellas, dos. Lorena es linda sí, y Daniela no hablar, pero no pasa de ahí-, a lo que todos se sorprendieron. Pero no ocurrió como Camilo creería sino sus amigos, entre ellos apostaron a que conseguirían una chica. A esto Camilo sorprendido, y aunque poco creyente aceptó la idea.
Sus amigos decidieron que le presentarían a la candidata más indicada para la personalidad de él, y cada uno tendría una semana para esto. Teniendo así un total de 6 semanas.
Después de esa noche Camilo llegó a su casa agotado, pensando si todo eso sería una buena idea, pues aunque a él no le fuera mal con las chicas, el hecho de tener que comprenderlas y por así decirlo "darles gusto" le fastidiaba de alguna manera. Camilo no se sentía totalmente convencido, pero quiso probar, en algún rincón de él sentía que era una buena idea, y lo haría salir de su propia mente, de su rincón donde vivía.
Y así comenzó. La primera semana le correspondió a Sebastián, él le quiso presentar a una amiga de su hermana, ella era mayor que él, pero eso no era mucho problema. Natalia, la amiga de Sebastian era una chica dulce, y bonita, pero era un poco obsesiva y controladora. Camilo al verla sintió curiosidad, y esa misma tarde decidieron ir a compartir un café en la plaza de la ciudad. Como toda cita comenzaron presentándose, y Camilo se fue dando cuenta que ella era muy diferente a él. Mientras Camilo creía que los videojuegos eran geniales, y podía vivir si acaso en ellos, Natalia pensaba que los videojuegos eran muy ñoños y la gente no se veía bien jugandolos. Pero esto no lo quitó la curiosidad a Camilo. Esa tarde acordaron que se verían en un parque de diversiones 2 días después.
Ese miercoles Camilo pensó que las cosas serían diferentes, y congeniarían un poco más, pero no fue así. Natalia se puso como loca al ver a Camilo saludar a compañeras suyas de colegio. Camilo se vio envuelto en una situación embarazosa y se sintió obligado a tomar la mano de Natalia mientras caminaban. Cosa que a él no le agradaba mucho. Y al Camilo opinar sobre alguna atracción del parque Natalia sólo lo callaba y lo hacía seguir el camino que ella quería.
Camilo soportó todo el día así, y accedió volverla a ver para el último día de la semana.
Ese día sería el peor para Camilo. Él llegó al a casa de Natalia y ella lo presentó a la familia como su novio. Camilo sorprendido, sonrojado y atónito frente a esto no tuvo más remedio que decirle a Natalia que no fuese tan rápido, y en ese instante llamó a Sebastián, quien junto a Nicolas y David lo sacaron de allá lo más pronto posible. A Camilo en parte le dolió irse así, pero no soportó más las obsesiones de Natalia.
Así fue como su primera semana de citas fue un completo fracaso.
Llegó la segunda semana. Era el turno de Jorge. Él pensó en presentarle una prima que tenía mucho en común con Camilo. Su nombre era Marcela. Ella muy bonita, era más alta que él, y eso desde un principio incomodó a Camilo, además Marcela era algo lenta, por no decir tonta, y llegaba a decir cosas no muy acordes a la situación que se estuviese presentando. Camilo ya conocía a Marcela por fiestas y sabía en parte como era ella, por lo que acepta sin mayor compromiso que el de la apuesta frente a Jorge. Y así comenzó, como todas las citas comenzaría compartiendo un café en la plaza de la ciudad. Ahí, Camilo empezó a hablar de que le apasionaba de sobremanera la música, a lo que Marcela le dijo que ella gustaba de tocar instrumentos de cuerdas, porque no le parecía bien tener que montarse en un avión para usar instrumentos de aire. Frente a eso Camilo dio su primer Strike en contra de Marcela. En el café acordaron que se verían al día siguiente en el parque frente a la casa de Marcela. Y allá se vieron. Marcela llevaba un balón de baloncesto, y Camilo iba vestido con ropa informal, pero no deportiva, por lo que se sorprendió mucho al ver a Marcela con esto. Camilo se sintió presionado y llamó a sus amigos para preguntarles que hacer. Ellos llegaron, pero no dejaron que él se diera cuenta. Mientras Camilo nervioso empieza a jugar con Marcela. Ella más alta que Camilo, y con ropa más suelta se movía mejor que él, y lo estaba humillando en uno de los deportes que más se le daban. Pero él no podía hacer nada, más que ser victima de las burlas de sus amigos. Al salir el balón de la cancha Camilo fue por él, y vio entre los arbustos a sus amigos riéndose de él. Enojado, le pidió a Marcela permiso y se fue indignado de ahí, mientras sus amigos buscaban la forma de volver a tenerlo en sí.
Camilo muy apenado le dijo a Jorge que no funcionó, y aunque Marcela es una chica muy linda, no soportaría la presión de sus amigos otra vez, ni tampoco olvidaría las burlas de recibió.
Así fue como su segunda semana de citas, también fue un completo fracaso.
Para compensar su error, su mejor amigo Nicolás pidió el turno de la tercera cita, y le presentó a Valeria. Camilo muy escéptico acepta de la mejor manera la idea de Nicolás. Ya en el café comenzaron a hablar y Camilo se dio cuenta que Valeria era muy similar a él. Ambos gustaban de la música y del deporte. Y Valería solía completar las citas que Camilo daba de alguno de los libros que en común habían leído. Esto hizo cambiar muchísimo la opinión de Camilo, y decidió invitarla a su casa dos días después a una cena un poco más romántica. Esa noche, Camilo estaba muy emocionado, pensaba que por fin había encontrado a alguien como él de quien podría enamorarse. Al llegar Valeria a su casa notó en ella aquella belleza que jamás había notado en alguien, algo en él cambió y las cosas comenzaron a irle mejor. Esa noche fue perfecta para ambos. Valeria se sentía muy cómoda con Camilo, y él con ella. Decidieron verse al día siguiente. Pero este día sería diferente y trascendental para Camilo.
Llegó el día y desde la mañana Camilo estaba Ansioso y ya estaba organizado 3 horas antes de la hora planeada, pero se sorprendió muchísimo al ver a Nicolás en la puerta tan temprano. Camilo lo hace pasar, y Nicolás no tiene muy buena cara. -Camilo, no me gusta ser portador de malas noticias, pero... Valería se fue del país- Camilo impactado cayó al sofá, devastado, destruido, no lo podía creer. Nicolás prosiguió -Sí... Su papá obtuvo una posibilidad de trabajar mejor en el extranjero y salieron esta mañana, ella me dijo que te lo dijera, pues no era capaz de decírtelo de frente, ella llegó a encariñarse contigo-. Camilo seguía sin poder creerlo. En ese punto abrazó a Nicolás, y le pidió que frenaran la apuesta por un momento, que ya se recuperaría, pero que con Valeria aprendió que el amor si existe. Nicolás le dijo que le prometía que detendrían la apuesta hasta que fuese conveniente, y Camilo le dijo que pronto la reanudarían porque era una experiencia interesante, pero que estaría recuperándose mientras tanto. Y así fue.
Así fue como la tercera semana fue un éxito total. Un éxito que fue en parte derrota.
Pasaron 6 meses y Camilo le comentó a sus amigos que ya se sentía mejor, y podían volver a la apuesta. Le llegó el turno a Juan, y como él era el más coqueto del grupo decide que le presentará a una chica en una cita doble. Juan tendrá una cita con Catalina y Camilo con la prima de Catalina, Camila. A Camilo le parece una bonita coincidencia esto de los nombres y decide que eso podría hacer la noche un poco más interesante. Mientras Juan baila con Catalina, Camilo se sienta conversador frente a Camila. Él nota en ella cierta pasión por las letras y deciden componer un poema juntos, pero pocos minutos después Camilo al retirase un poco ve a Camila coqueteandole a un hombre diferente. Por lo que él decide que no valdrá la pena y se va.
Esta es la cuarta semana donde Camilo se ve en el fracaso.
Camilo se está aburriendo de esto, pues no encuentra a nadie como Valeria, y por esto David, decide que él será el siguiente.
Llega la quinta semana, en manos de David. Él decide que lo mejor sería presentarle a su hermana, Alejandra, pues sabe que Camilo si logra enamorarse de ella la cuidará y no lo defraudará en la amistad, y esta convencido de que Alejandra es la pareja perfecta para él. Ya en el café Camilo queda atontado al ver a Alejandra. En él entra cierto calor, que lo hace pensar dos veces para realizar una acción simple como lo es mirar. Alejandra lo saluda, pero el se tropieza y termina dándole un beso en la boca, ambos se sonrojan, pero deciden seguir sin más. Camilo se da cuenta que Alejandra también le encanta leer, y además de eso escribe fragmentos de poemas, y cantos. También se da cuenta que Alejandra es muy ágil mentalmente, más que él, y logra disuadirlo con facilidad. Esto atrae demasiado la atención de Camilo y decide ofrecerle una salida un tanto diferente. Se verían en el parque, frente al lago de patos. Camilo llevaba con él su libro favorito "Noches de fuego" y un cuadernillo y un lápiz. Cuando llegó Alejandra sintió que su mundo se detuvo, y solo estaba él y ella. Ni los pájaros cantaban, ni nada. Solo ellos. Al saludarse Alejandra se tropezó y cayó abrazando a Camilo y rodaron juntos hasta la orilla del lago, quedando uno encima del otro, sonrojados. Se acomodaron y Camilo sacó su cuadernillo. Él tenía planeado escribirle un poema a ella, frente al lago, quizás eso sería atractivo. Pero nunca se imagino que ella sería quien le quitara el cuadernillo y comenzara aquél poema. La tarde iba perfecta, y terminó así. Alejandra le propuso a Camilo que fuese a su casa dos días después, y así pasó. Camilo estaba muy elegante, pensaba que conocería a la familia de Alejandra y no quería quedar con una mala imagen. Tal fue su sorpresa al ver la casa vacía. Sin pistas tampoco de Alejandra. Al llegar en la puerta vio un letrero que decía "Sigue al patio trasero, Allá encontrarás más pistas". Él decide seguir el juego y a medida de que recorre su camino encuentra más pistas que seguir. Al final encuentra un cartel gigante que dice "Acá te espero" con la dirección del Café donde se conocieron.
Camilo llegó corriendo lo más rápido que pudo, y allí la encontró. Radiante, deslumbrante, sin ninguna imperfección. Al sentarse frente a ella, Alejandra le pasó un poema. Este decía:
"Bailando en los campos del destino,
frente a mi siempre fuiste.
Tu, en tus paños de lino,
Espero que esto no sea un chiste"
Camilo sorprendido, vio que Alejandra sabía que era parte de una apuesta. Camilo triste habló con ella, le dijo que ella no era una apuesta, que todo lo que había pasado entre ellos era real, y la apuesta fue algo en lo que sus amigos lo metieron. Pero él sabía que ella era perfecta. Era todo eso que había buscado. Se había enamorado de nuevo.
Camilo le pide el favor a David de que detengan la apuesta, pues él ya se sintió más que atraído por Alejandra, y ella muestra cierta simpatía frente a él. David acepta y se proclama ganador de esa apuesta, no sin antes hablarle a Camilo y prometerle que si algo le pasaba a su hermana, él pagaría las consecuencias. Y así fue como Camilo conoció el amor. Camilo salió de su rincón, para compartirlo con alguien que sí valía la pena.
Y Así termina la quinta semana. Con la apuesta finalizada, y con Camilo más feliz que nunca.